Queremos
que Casa de Amena sea un refugio confortable, con
el encanto de lo autóctono, que le permita escapar de la monotonía,
del bullicio cansino de la ciudad y buscar la paz pueblerina, ofreciéndole
una estadía reparadora cubriendo sus expectativas.
Valoramos el cuidado
de las personas, la honestidad, limpieza, simpleza y practicidad.
Deseamos mejorar día a día en el servicio que brindamos
al alquilar esta casa.
Nuestra abuela Anselma
(Amena), recibía con gran hospitalidad generosa
a los que la visitaban. Vivimos un paraíso en su quinta.
Esperamos de corazón
que sean tan felices como nosotros en esta casa que lleva su nombre.